Las cajas nido y otros refugios artificiales ofrecen una alternativa segura y adaptada a las necesidades de diferentes especies animales, facilitando la recuperación de us hábitats naturales.
El pasado 13 de febrero dimos un paso decisivo de cara a la naturalización del Bosque del Banquete de Conxo, iniciando la colocación de las primeras cajas nido. Esta acción clave dentro del proyecto ECO-BOSQUE, liderado por el Ayuntamiento de Santiago y apoyado por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU, tiene como objectivo dotar al espacio de refugios seguros y adecuados para las aves.

¿Por que son fundamentales las cajas nido?
En el entorno urbano, muchas aves se enfrentan a grandes dificultades para encontrar lugares idóneos donde descansar, reproducirse y criar a sus polluelos. La pérdida de estructuras naturales, como árboles centenarios o refugios autóctonos, contribuyó al declive de esta poblaciones de aves. Las cajas nido y otros refugios artificiales, ofrecen una alternativa segura, adaptada a las necesidades de diferentes especies, facilitando la recuperación de sus hábitats.
Además de embellecer nuestros espacios verdes con su presencia y su canto, estas especies desempeñan funciones claves en los ecosistemas urbanos, como:
• Control natural de plagas: Las aves insectívoras y los murciélagos ayudan a mantener a las poblaciones de insectos, como mosquitos, polillas o pulgones, bajo control biológico.
• Dispersión de semillas: Las aves frugívoras contribuyen a la regeneración de los ecosistemas al transportar semillas a distintas zonas, enriqueciendo la diversidad vegetal.

La acción en cifras
El proyecto contempla la instalación de 100 cajas nido y refugios, estratégicamente distribuidos en el Bosque del Banquete, seleccionados teniendo en cuenta las características del entorno y la presencia de fauna potencialmente beneficiaria. Para maximizar su eficacia, se instalan diseños variados, adaptados a las necesidades de especies tanto diurnas como nocturnas.
Con esta iniciativa, el proyecto ECO‐BOSQUE reafirma su compromiso con la restauración y conservación de la biodiversidad urbana, creando un modelo replicable de gestión ambiental que mejora la presencia de aves y la calidad de nuestro entorno.