Esta propuesta creativa tuvo como objetivo dar voz al compromiso ambiental de la juventud, invitando a niños, niñas y adolescentes de primaria y secundaria a expresar visualmente su rechazo al uso de plásticos y su defensa de la naturaleza. A través de frases impactantes, imágenes simbólicas y composiciones coloridas, hicieron visible un mensaje claro: el plástico sobra, la naturaleza abunda.
La exposición estará disponible al público hasta el 15 de junio, y forma parte del conjunto de acciones impulsadas desde el Proyecto EcoBosque para implicar a la comunidad educativa en un modelo de aprendizaje activo y participativo, que combina arte, ciencia y acción ambiental.
Más de mil personas, entre escolares, docentes, familias y vecindario, han participado ya en las diferentes actividades de la campaña, que incluye talleres de bombas de semillas, caminatas, acciones de limpieza, actividades deportivas e intervenciones artísticas. Una apuesta por educar desde la emoción y la experiencia directa, haciendo del cuidado del entorno un reto colectivo.
“Los mensajes del alumnado son semillas de futuro. Hablamos de concienciación, sí, pero también de empoderamiento. Darles espacio para expresarse es reconocer que ya forman parte de la solución”, señalan desde la organización.
La campaña “Sembrar, no contaminar” continúa desarrollándose hasta el 15 de junio, culminando con la I Carrera de Orientación EcoBosque, con una participación prevista de cerca de 500 personas.
El proyecto ECOBOSQUE es una iniciativa de restauración ecológica del río Sar y del Banquete de Conxo como espacio de salud, educación ambiental y bienestar, y cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea–NextGenerationEU.